Siguen con ventaja de 30 puntos Ana Lilia Rivera y Álvarez Lima rumbo al Senado de la República

Cuando faltan 60 días para las elecciones del dos de junio, los candidatos de Morena para el Senado de la República por el estado de Tlaxcala, Ana Lilia Rivera Rivera y José Antonio Cruz Álvarez Lima, mantienen una sólida ventaja sobre los aspirantes de la oposición.

Conforme a la encuesta realizada por Massive Caller, del pasado 22 de marzo, Ana Lilia Rivera y Álvarez Lima consolidaron sus aspiraciones para su elección consecutiva en la Cámara de Senadores, pues llevan una delantera de alrededor de 30 puntos en las intenciones del voto en el estado.

Según el estudio, los candidatos de Morena se ubican en una sólida posición con 49.6 por ciento de las preferencias electorales de los tlaxcaltecas. Muy por debajo se encuentra Anabell Ávalos, de la coalición Fuerza y Corazón por Tlaxcala, que registra únicamente 18.3 por ciento de la intención del voto.

Rodrigo Cuahutle Salazar y Oralia López Hernández repuntaron a la tercera posición con el 7.2 por ciento de las preferencias; mientras que Sergio González Hernández e Isela Rojas Amador, del PVEM, se rezagaron hasta el cuarto lugar con 6.5 puntos.

Los candidatos de Morena han apostado por una campaña a ras de tierra, casa por casa y pueblo por pueblo, en la que han refrendado su apoyo a las reformas que impulsa el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Durante un encuentro que sostuvieron con simpatizantes, hace una semana, Ana Lilia Rivera dijo que con las reformas que planteó el Ejecutivo, el pasado 5 de febrero, nuestro país tendrá una nueva oportunidad de desarrollo.

“Lo que debemos de entender es que todos los problemas colectivos se tienen que solucionar viendo por el bienestar de la mayoría, no por el bienestar de la minoría”.

“Ahí es donde todo el pueblo debe participar; por eso es que nosotros ahora proponemos una reforma electoral, de llegar a la senaduría, que nos permita hacer que las consultas populares sean obligatorias”. Además, aseguró que respaldará al nuevo Gobierno Federal, “que viene por más infraestructura pública, por más concentración de recursos en la generación de energía, para que en el próximo sexenio todas las refinerías trabajen y produzcan la gasolina y el diésel que México necesita.