
Se acabó el tiempo de la simulación del partido en el poder, asegura Ángelo Gutiérrez Hernández.
Lo que hoy vive México ya no admite matices ni simulaciones. En Sinaloa no hubo una elección libre: Rubén Rocha Moya no ganó la gubernatura, se la entregó el crimen organizado. Es un hecho que no puede seguir siendo ignorado ni maquillado desde el poder», advirtió el dirigente estatal de Acción Nacional desde Tlaxcala, Ángelo Gutiérrez Hernández.
«Estamos frente a un gobernador señalado por vínculos con estructuras criminales que, de acuerdo con investigaciones internacionales, habrían operado para imponerlo en el cargo. Secuestro de candidatos de oposición, manipulación electoral y un sistema de impunidad que lo mantiene intocable. Su permanencia en el cargo no es gobernabilidad: es el monumento más grande a la impunidad en la historia reciente de México», aseguró.
Aseveró que hoy, el concepto de “narcoestado” ha dejado de ser una teoría. Es una realidad que golpea todos los días a los ciudadanos. Un gobierno de Morena que le debe su posición al crimen organizado no puede proteger a su gente; la traiciona. «No podemos normalizar que quienes deberían garantizar la seguridad estén presuntamente coludidos con quienes asesinan, extorsionan y siembran miedo».
Alertó que las recientes acusaciones desde Estados Unidos, impulsadas durante la administración de Donald Trump, no pueden ser desestimadas como propaganda. Señalan con nombre y apellido una red de complicidades entre funcionarios de Morena y el crimen organizado. La gravedad del señalamiento exige respuestas, no evasivas.
Por ello, destacó que el gobierno federal, encabezado por Claudia Sheinbaum, tiene la obligación de esclarecer estos hechos. No basta con alegar falta de pruebas: México merece transparencia, justicia y acciones contundentes. La soberanía no puede ser pretexto para encubrir la corrupción ni la narcopolítica.
«Si las instituciones mexicanas no actúan, están fallando a su deber más básico: proteger a los ciudadanos y garantizar el Estado de derecho. Desde el PAN Tlaxcala lo decimos con claridad: no podemos seguir viviendo como si nada pasara. México no puede acostumbrarse a ser gobernado bajo la sombra del crimen. El tiempo de la complicidad terminó y el tiempo de rendir cuentas ha llegado», sentenció el lider estatal panista.