Preocupa a Gobierno Federal desconfinamiento y débil vigilancia epidemiológica en estados

  • Cancelan presentación de semáforos estatales de riesgo por inconsistencias de información de las entidades

El Subsecretario de Salud del Gobierno Federal, Hugo López Gatell se mostró preocupado por la reapertura comercial y el regreso a laborar en empresas, así como el desconfinamiento acelerado que tienen algunos estados y las inconsistencias en la información sobre la pandemia, por lo que este fin de semana no presentaron semáforo de alerta para la pandemia de las 32 entidades federativas.

En la conferencia la noche de ater y luego de una explicación del funcionario en la que destacó que está habiendo rebrotes de la epidemia por el regreso acelerado a las actividades cotidianas en algunos estados y el poco cuidado para poder hacerlo por parte dela ciudadanía, así como el retraso en la información que están realizando los estados respecto a la enfermedad, justificó la falta de semáforo este fin de semana.

Pese a que al final de la conferencia fue cuestionado si el semáforo continuará como terminó la semana pasada el funcionario federal aseguró que este sábado daría información al respecto, de ahí que es incierta la situación de esta medición que lleva a cabo el gobierno federal en los estados, el cual sirve principalmente para llevar a cabo el desconfinamiento.

Desde el inicio López Gatell mostró su preocupación por lo que ocurre al interior del país debido a que el “desconfinamiento se haga demasiado rápido, que no se cuide el orden, que no se cumplan las medidas de seguridad sanitaria, que no se conserve la sana distancia, que no se involucre suficientemente a la población; que haya barreras de comunicación entre el gobierno local y la población y me refiero al gobierno tanto del estado como de los municipios (…) no se cuiden los límites contemplados en los semáforos y haya contagios y entonces repunte la epidemia localmente”.

En este marco, el funcionario federal explicó durante el informe técnico diario señaló que en esta nueva normalidad la autoridad no puede obligar a los ciudadanos a confinarse si tiene síntomas de COVID, a no saludar, a no besar, pues es responsabilidad de cada uno de los ciudadanos.

Asimismo señaló que también es una responsabilidad de los gobiernos locales y de los municipios los cuales deben tener la certeza de que los espacios públicos que no deben estar abiertos porque el “semáforo de riesgo indica que no es procedente, que es riesgoso que concurran las personas en demasiada cantidad en espacio público deben permanecer cerrados”.

Recalcó que la responsabilidad de los gobiernos municipales, porque muchas de las decisiones administrativas que regulan la actividad comercial, la actividad económica son locales; pero también tiene responsabilidad la autoridad estatal porque algunas disposiciones son estatales y son estos quienes saben qué empresas abrieron y si lo hicieron o no cuando les correspondía y en caso de haberlo hecho conocieron qué medidas deben seguir las cuales han sido estipuladas por los lineamientos de seguridad sanitaria en el espacio de trabajo.

Sumado a ello reclamó que las conversiones hospitalarias no se han logrado en algunos estados a pesar de que desde el mes de marzo se instruyó para que se concretaran estas acciones lo que limita la capacidad de atención en el nivel local.

Justificó que el cuidado no depende solo de los tres niveles de gobierno sino de la sociedad en su conjunto que tiene como objetivo de protegerse a sí mismos.

Recordó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha manifestado que el desconfinamiento debe ser organizado y lento, pues en el caso del país es acelerado en un momento donde hay un número importante de casos, asimismo se dio cuenta que se tiene una vigilancia epidemiológica débil lo que significa que “el sistema epidemiológico de México se genera en cada rincón del país porque es un sistema federalizado.

“Tenemos 32 entidades federativas con 32 autoridades sanitarias y cada una de esas 32 autoridades sanitarias es responsable de coordinar a su nivel técnico-operativo en algo que se llama las jurisdicciones sanitarias (…) y son responsables de vigilar el procedimiento de notificación de la vigilancia epidemiológica y ocurre en 26 mil unidades de salud mayormente públicas; si hay deficiencia de información porque se origen no se produce a tiempo o peor aún porque se distorsiona no es posible tener un monitoreo apropiado de la epidemia a nivel nacional; sin olvidar además que a nivel estatal se tiene que hacer un seguimiento continuo de la epidemia” aseguró.

En este sentido López Gatell recordó que todas las entidades federativas tienen un rezago de diagnóstico de ahí que al paso de las semanas todos los estados tienen un rezago del doble en confirmaciones, lo que ha sido motivo de polarización porque no se realizan pruebas, sin embargo pese a que no responsabilizó a los estados de esto, afirmó que la SSA tiene la mitad de la información porque no se terminan de hacer las pruebas y no se completa el proceso de notificación de las pruebas completadas, las cuales se hacen sin tener un lineamiento claro respecto a los lineamientos de vigilancia epidemiológica.