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Juntos, pero no revueltos. MORENA, PRI y PAN coinciden por la trata de personas.

Crónica.

Juntos, pero no revueltos. MORENA, el PRI y el PAN coincidieron este martes en la máxima casa de estudios de Tlaxcala. El tema: la trata de personas.

Y fue en el marco del foro “Estrategias para la garantía de los derechos humanos en materia de trata de personas”, organizado por la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UAT) donde se dio el encuentro, planeado o no, eso pasó a segundo término y fue de menor importancia.

Los personajes ahí estaban divididos por un templete. De frente, pero a la vez distanciados, por sus ideologías políticas. El testigo, el causante fue el ex Presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Luis Armando González Plascencia, hoy rector de la universidad que controlan las familias Ortiz Ortiz y Vázquez Galicia.

Desde su trinchera cada uno habló de logros, de retos y de acciones que no han podido o no han querido concretar para enfrentar este cáncer social, del cual por cierto Tlaxcala, la cuna de la nación, es catalogado el número uno a nivel nacional e internacional.

Si el tema de la trata de personas, el lenocinio, la trata de personas o el tráfico de mujeres con fines de explotación sexual, como son los conceptos que la identifican, logró algo inusual.

Este 23 de julio de 2019, por espacio de 29 minutos y 15 segundos estuvieron juntos, pero no revueltos.

En el presídium el Gobernador del Estado, surgido de las filas del Partido Revolucionario (PRI), Marco Antonio Mena Rodríguez; a su lado Alejandro Encinas Rodríguez, ex perredista y desde diciembre del 2018 convertido en Subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la administración federal del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) que encabeza Andrés Manuel López Obrador.

En la primera fila de los invitados, la ex candidata a gobernadora y hoy Diputada Federal del Partido Acción Nacional (PAN), Adriana Dávila Fernández, aquella que a su paso como Senadora de la República tuvo diferencias con organizaciones civiles desde su cargo como Presidenta de la Comisión Contra la Trata de Personas.

Encinas y Dávila estuvieron juntos en la Cámara Alta de 2012 a 2018 y aquí presumieron haber impulsado la Ley General para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas.

Del tema de la trata de personas, el Gobernador enumeró las acciones conjuntas entre autoridades estatales, federales y los municipios para atender este problema.

Al final del evento los protagonistas, frente del presídium, en cuatro minutos intercambiaron palabras discretas y luego se despidieron. La foto, la foto, la foto, pedían los reporteros al saludo de Mena y Dávila. Con Encinas, la apizaquense cerró con un fuerte abrazo.

Así al concluir el acto, cada quien por su lado.

El primero en salir fue Marco Mena, quien acompañó al funcionario federal a su vehículo.

Entre abrazos, el priista abandonó el sitio para continuar su agenda de actividades.

El representante del gobierno morenista, sonriente y atento, accedió a responder las 11 preguntas que le hicieron reporteros, aún con la “línea” dada desde Prensa de Gobierno de que “el Subsecretario Encinas no daría entrevistas por órdenes de la Secretaría de Gobernación”.

Dávila Fernández, fue la última en salir. Ahí muy a su estilo, defendió, justificó, recomendó y hasta pidió seriedad para abordar el tema de la trata de personas. La panista, identificada con el grupo político del ex Presidente Felipe Calderón Hinojosa, aprovechó la presencia de reporteros para acusar a jueces de ser cómplices en dejar libres a grupos dedicados a este delito.

De las cifras, los nombres, los datos “yo entregué todo y fue público. Presenté denuncias”, atajó la apizaquense.

Al final, los reflectores se enfocaron a estos tres personajes de la política. Hoy dieron paso a una frase popular. Hoy MORENA, PRI y PAN estuvieron “juntos pero no revueltos”.

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