
Mientras el discurso oficial insiste en que todo está bajo control, la realidad en las calles cuenta otra historia: la delincuencia se ha salido de control y la policía municipal simplemente… no aparece.
La mañana de este día, alrededor de las 06:00 horas, una mujer de mediana edad fue asaltada con lujo de violencia, en un hecho que rápidamente encendió la indignación vecinal.
El caso fue reportado en grupos de WhatsApp de la comunidad, donde lo único que llegó —además del coraje— fue la ya clásica respuesta de Seguridad Pública: “ya se recibió el reporte”.
Y listo. Caso cerrado… al menos para la autoridad.
Porque mientras los vecinos comparten alertas, descripciones y preocupación, la corporación encargada de cuidar a la ciudadanía parece limitarse a tomar nota, como si la inseguridad se resolviera con acuses de recibo.
Y es aquí donde surge la pregunta obligada: ¿dónde está el alcalde Azain Ávalos? Porque en Apetatitlán, la delincuencia no pide permiso, pero la autoridad parece pedir paciencia… una que ya se agotó.
Los ciudadanos no solo denuncian el incremento de robos y asaltos, sino también la evidente ausencia de patrullajes y una respuesta institucional que raya en la indiferencia. Hoy fue una mujer; mañana puede ser cualquiera.
Mientras tanto, desde el Ayuntamiento todo parece marchar bien… al menos en el papel. Porque en la calle, la historia es otra: miedo, impotencia y una policía que, cuando más se necesita, simplemente “brilla por su ausencia”. 🚓
